Sobre papelerías y libros de cartón piedra
Desde siempre, entrar a una papelería ha sido y es una de mis debilidades: folios, grapadoras, paquetes de bolígrafos, perforadoras… no sé por qué pero del mismo modo que estar más de dos minutos en una tienda de ropa me produce urticaria podría pasar horas en una papelería mirando y tocando cosas sin cansarme.
El caso es que, además de ser un fetiche, las papelerías también me sirven para comprar el material de oficina. Cuando vivía en Savigny Sur Orge utilizaba el Office Dépôt que había en la Zonne d’Activités de la Croix Blanche de Sainte Geneviève des Bois , y al mudarme a Madrid me alegró saber que en el Parque Oeste de Alcorcón tenían una tienda grande (en el centro de la ciudad había algunas, pero más pequeñas) e iba de vez en cuando. Después volví a mudarme, esta vez a Sant Fruitós de Bages, donde no hay nada que se le parezca. Pero oh… milagro… al poco de vivir aquí me llega una carta de Office Dépôt donde me informan de que cierran sus tiendas en España pero que puedo seguir comprando sus productos por catálogo a través de VikingDirect por internet o por correo ordinario. Adjuntan catálogo, por lo que la imposibilidad de estar toquiteando en la tienda se ve algo compensada por la nueva de poder estar un rato pasando las páginas del catálogo. Y eso hago: cada vez que necesito hacer una compra de ese tipo de material hago el encargo y a la mañana siguiente hay un señor resoplando en la puerta con las cajas y pidíendome un autógrafo.
Todo esto viene a cuento de que, aunque todas mis compras han sido por internet, siguen enviandome el catálogo en papel y ayer llegó el último. Como tenía que ir a Barcelona me lo llevé para hojearlo en el tren y descubrí unos artículos que me llamaron la atención: la gama Premier Pardo.
Además de archivas, la gama Premier le permite decorar su oficina al mismo tiempo pudiendo tener los archivadores, los revisteros y las cajas de archivo a juego.

Genial.




Mientras no incorpore el olor de papelería no será lo mismo comprarlo por internet.
Comment by Álvaro Roldán — March 15, 2006 @ 10:14 am
No, pero también tiene sus ventajas incluso para el señor que resopla.
Comment by Javier — March 15, 2006 @ 11:11 am
Se me ponen los dientes largos… A mí también me encantan las papelerías (y a mi pareja no digamos). ¿Sabes si está catalogada como algún tipo de perversión en particular? ¿Acaso papelerofilia?
Bueno, que me pongo nervioso…
Saludos,
Julen
Comment by Julen — March 15, 2006 @ 11:20 am
Vaya, no esperaba encontrarme con gente con el mismo “problema”
Quizá papirofilia, aunque he encontrado un par de definiciones que no se ajustan demasiado:
No se ajusta a mi caso.
Tampoco, esto creo que es más cosa de Iulius.
Comment by Javier — March 15, 2006 @ 11:28 am
a mi también me encantan las papelerías!! qué vicio
siempre lo he dicho, si lo de bibliotecaria no funciona, me voy a una papelería! Ya sé que suena un pelín exagerado, pero en fin… es que se me van los ojos y las manos: los bolígrafos con dibujitos, las destructoras de papel, los archivadores, los postist de colores que tienen un trocito transparente,…
la última que vi en Gavà, que montón de cosas tan monas que tenían… paro que me emociono ;D
Comment by mj — March 25, 2006 @ 11:16 am
Fetiches…
Comment by Javier — March 25, 2006 @ 11:22 am
A mi tambien me gustan mucho.
Si teneis oportunidad id a una que hay en Villagarcia de Arosa.Pontevedra, en la calle Juan Garcia. Alli podeis encontrar de todo, desde material de oficina hasta articulos de Carnaval,pasando por bandejas de reposteria o incluso articulos de decoracion para fiestas. Esta genial
Comment by maria — November 14, 2006 @ 1:49 am
freaks
Comment by kiyi — May 1, 2007 @ 12:25 am
A mi me va muy bien comprando por Vistalegre
Comment by JoseM — August 16, 2007 @ 12:41 pm
Yo también empecé por la afición a las papelerias y he terminado haciendo cosas de cartón…. que vueltas da la vida…..!!!
Comment by El Taller de Curra — April 7, 2009 @ 4:52 pm