Personas del País Vasco
Para empezar el año he pasado unos días de turismo familiar por Guipúzcoa e Iparralde teniendo como campo base la casa rural Pardiola Baserria (Hernani). Aunque ya había estado en San Sebastián y Bilbao no me había metido por los pueblos, así que ya tenía ganas. El paisaje es espectacular, se come (y se engorda) de vicio y la gente es de lo más maja.
Algunas cosas que me han llamado la atención, precisamente sobre las personas:
- No paran de caminar, de correr o de ir en bici (a cualquier hora ves ríos de gente y de todas las edades) y por todos lados hay caminos acondicionados para que puedan hacerlo. Dos ejemplos:
- En Hernani han convertido la carretera de entrada al pueblo en un sólo carril dejando el otro para caminantes y ciclistas.
- Es posible ir andando de Zarautz hasta Getaria por un camino-balcón paralelo a la carretera que es precioso porque bordea la costa y tiene un montón de bancos para poder descansar durante el trayecto.
- Hacen cosas. Quizá es casualidad y hemos ido a dar con gente inquieta, pero ahí van otro par de ejemplos más:
- El propietario de la casa rural donde hemos estado alojados es inventor (Iñaki Valle Ros) y ahora está trabajando en un proyecto de energías renovables basado en aprovechar el impacto de las olas sobre las rocas para crear electricidad. Por si os interesa, se trata del proyecto Kostalde.
- Paseando por Zarautz pasamos por delante de un zapatero y se nos ocurrió entrar a hacer una copia que necesitábamos de una llave. La llave es de una marca rara y no se pudo hacer la copia, pero eso permitió pasar un rato esperando mientras el señor buscaba referencias y aprovechaba para contarnos sus cosas. Resulta que es un escultor con varios premios e incluso nos estuvo enseñando algunas réplicas de sus obras: Juanjo Gurrea Txanka.
- Les gusta ayudar. Las dos últimas muestras:
- Nada más llegar a Hernani paramos al lado de un camino a preguntar cómo llegar a la casa rural. Un señor se puso a explicarnos el trayecto y otro que pasaba por allí esperó a que éste terminara y se fuera, se acercó al coche y nos lo volvió a explicar todo des del principio. Debo decir que los caminos indicados por ambos eran distintos y ninguno de los dos resultó ser correcto, pero voluntad de ayudar tenían
Aclaro que llegar a la casa es complicado y que por la zona hay muchas, problema que ya he solucionado para futuros visitantes grabando un video explicativo que les he ofrecido y que van a colgar en la web de Pardiola. - La propietaria de Pardiola (y mujer de Iñaki), Ana Arbiza, es una guía turística humana. Nos pusimos a su entera disposición y ella nos diseñó y explicó las rutas por la costa guipuzcoana, la vasco-francesa y también por el corazón de Guipúzcoa. Sin pedirlo y sin escatimar tiempo ni detalles.
- Nada más llegar a Hernani paramos al lado de un camino a preguntar cómo llegar a la casa rural. Un señor se puso a explicarnos el trayecto y otro que pasaba por allí esperó a que éste terminara y se fuera, se acercó al coche y nos lo volvió a explicar todo des del principio. Debo decir que los caminos indicados por ambos eran distintos y ninguno de los dos resultó ser correcto, pero voluntad de ayudar tenían






Por RSS
completo viaje, sí señor… y es que estos vascos…
Y no sabes lo bien que me vinieron tus paseos turísticos por Donosti para alardear de experto…
Me alegro de que difrutaras del nuestra tierra, y gracias por contar tus experiencias con su gente, no siempre son posistivas las noticias que sobre esta tierra se escriben.
Un saludo
Cuando uno queda contento…
Y todo eso sin pisar Bilbao… in presionante
Es que no estábamos preparados para tanto, Julen
Yo soy claramente mucho más de gente “del norte” que “del sur”. Conecto muchísimo más.
La gente del País Vasco ha tenido siempre un carácter emprendedor, y eso se sigue notando. Y son grandes amantes de los placeres ¿simples? de la vida: la comida, la bebida, la naturaleza, los amigos, la familia…
En fin, que sí, que suscribo. Por eso, precisamente por eso, hay cosas que resultan tan dolorosas e incomprensibles…
Aunque creo que si tu hablaras mal de los vascos igual en casa te daban una colleja, ¿no?
Hombre, digamos que tendría que pensármelo dos veces…