El pasado sábado Óscar, mi amigo piloto (que bien suena eso), me invitó a dar un paseo en un monomotor por el centro de Cataluña. Era algo pendiente desde mucho antes de que él fuera piloto y yo viviera en internet. Por lo tanto, muy deseado.
Y la verdad es que fue realmente divertido e instructivo, aunque tengo que reconocer que los giros de 360 grados y la caída en picado (leve) con que me obsequió me dejaron un poco atontado durante unas horas. Creo que ya estoy bien, o por lo menos no peor que antes del vuelo.
Grabé un pequeño video que he publicado en Catorze.tv pero que también pongo aquí porque me hace mucha ilusión. Además, he colgado otro del vuelo de la semana pasada a Mallorca.
A quien pueda hacerlo, le recomiendo con entusiasmo la experiencia.
Tags: avión

Por RSS



