OPAC: hay que evolucionar

Octubre 27th, 2003. Número 204

Estos días en IweTel se ha desarrollado un corto pero interesante debate sobre los OPAC y la necesidad de adaptarlos a las necesidades reales de nuestros usuarios. Sobre este tema, yo defiendo que demos por fin un paso adelante y empezemos a fijarnos en lo que hacen las grandes librerías de venta en linea, que andan continuamente innovando para facilitar la vida a sus clientes y conseguir venderles más productos. En este sentido, el caso estrella es el de Amazon, siempre a la cabeza, y que precisamente desde estos días permite hacer búsquedas en el texto completo de 120.000 títulos (gracias a Fernando Siles y a Santi Balagué por comentarmelo). Poca cosa, verdad?

En relación con este tema, hace unos meses publiqué aquí mismo la nota Video streaming en los OPAC, donde se da noticia de un acuerdo para incorporar la posibilidad de visionar archivos de video desde el propio catálogo. Ahora, a raiz de la discusión de que os hablaba, he recibido un par de mensajes que paso a resumir.

Julio Macias me pasa unos enlaces a experiencias que, aunque no son perfectas, sí suponen un buen comienzo para llegar a la interacción total con nuestros usuarios:

  • Proyecto Myriam: lo lleva a cabo la Biblioteca de Ingeniería de la Universidad de Las palmas de Gran Canaria, y se trata de añadir un enlace a los registros bibliográficos que permite acceder al sumario de la obra, a notas importantes, etc. Además, incluyen la posibilidad de buscar directamente en el texto que contienen esos archivos.
  • Whichbook.net: Este catálogo actúa como guía de lectura y permite llegar al documento que nos interesa en base a distintos criterios combinados (obra con más o menos sexo, divertida o triste, una novela ambientada en Nápoles, etc.). Una vez realizada la combinación y lanzada la búsqueda, en cada registro aparece el comentario de un usuario, un pequeño fragmento (no en todos los casos) y enlaces al registro de documentos similares. Desde ahí, si te interesa, puedes acceder directamente al catálogo de la biblioteca de tu ciudad (sólo en las bibliotecas públicas británicas) para saber si tienen el documento y si está disponible.

Pedro Layant, por su parte, me ha pasado la comunicación que presentó con motivo de las I Jornadas del Sistema Nacional de Bibliotecas de Euskadi, donde habla sobre el tema y establece una comparación entre un registro del catálogo de la Biblioteca de Koldo Mitxelena Kulturunea y otro del mismo documento tal como lo presenta Amazon. Altamente recomendado que le echeis una mirada, ya veréis que no hay color.

En el lado negativo, sirva este ejemplo del paleozoico aplicado a la búsqueda de información en linea. Se trata del OPAC de fichas tradicionales del Instituto Ibero-Americano de Berlín.

En este tema, como en muchos otros de nuestra profesión, se suelen achacar las carencias a la falta de medios, principalmente económicos. Es cierto que no siempre se dispone de todo lo que se necesita para poder ofrecer lo máximo, pero quizás sería hora de darse cuenta de que trabajando duro en vez de escudarse en las excusas de siempre tambien se puede llegar a alcanzar objetivos ambiciosos.

Actualización: había olvidado completamente la existencia de un completo artículo sobre el tema que tratamos. Esta es la referencia: Játiva Miralles, María Victoria. “Opac-Portal: una nueva forma de ofrecer recursos y servicios de la biblioteca”. El profesional de la información. v. 11, n. 6 (nov./diciembre 2002). p. 442-453.

Otros posts:
Pagar por publicar: las editoriales mueven ficha (anterior) y Bibliotecas bien indicadas (por Fernando Siles) (siguiente)

Hay 5 comentarios en el post “OPAC: hay que evolucionar”

  1. David ha dicho:

    Curiosamente, hace un par de años tuve un proyecto entre manos con un par de colegas de facultad, que evidentemente no fructiferó porque alguien pronosticó que fracasaría, y el ideólogo del proyecto se desanimó. A pesar de todo estuvimos prácticamente seis meses trabajando en ello.
    Se trataba de un proyecto parecido al whicbook.net, pero exclusivamente para el ámbito español.

    La principal idea, era crear la figura del librero virtual. Es decir, no buscar libros mediante ningún tipo de catalogación o lenguaje artificial, sino realizar una especie de consulta de referencia sobre qué era lo que necesitaba, o podría interesar. Siempre de forma subjetiva.

    Al usuario se le relizaba un tambor de preguntas acerca de su idiosincrasía: datos de profesión, gustos en el ocio, intereses personales, académicos o sociales, etc, etc…

    De esa forma, el usuario obtendría una lista de referencias bibliográficas con un pequeña introducción (contraportada, solapa, etc…), e incluso la imagen de portada. Además podría enlazar directamente con la web de la editorial o del distribuidor para más tarde realizar la compra a través de ellos.

    Claro está las búsquedas no se hacían a texto completo, sino sobre títulos, subtítulos, autores, editoriales, y datos de solapa o de contraportada.

    Se capta la idea no? Imaginaros la escena:

    - Hola! Buenos días, que desea?
    - Quería un libro para regalar.
    - Que tipo de libro?
    - Pues no se, quería echar un vistazo.
    - Para quien es? un adulto o un niño? Que tipo de persona es?…
    - Bien, pues es una persona que le gusta la montaña, el senderismo… Pero no se, ah! además es informatico. Quizás…Bueno, Ud que me sugiere?
    - Etc…

    La primera idea del proyecto se basó, en como resolver la evidencia de que muchas ediciones (muy interesantes) se perdían y nunca llegaban al gran público porque eran editadas por editoriales pequeñas que no disponían de infraestructura ni de medios para hacer la correspondiente publicidad, lo cual era una verdadera pena.
    Luego el tema derivó en lo que os he comentado. En fin…una pena que no fuese adelante el tema.

    Por cierto, por si alguien está pensando en ello, el invento, la idea, o como querais llamarle, está patentada y registrada.

    Saludos.

    ID comentario: 125
  2. Alvaro Roldán ha dicho:

    Tengo que mirar, un día de estos de la semana que viene o de la otra, si tienen en la biblioteca de aquí el número de EPI (EPI lo tienen, creo) e intentar leerme el artículo, pero será otra semana, en esta tengo suficiente con vivir.

    ID comentario: 126
  3. mjsola ha dicho:

    Hola,

    Estoy acabando de hacer un trabajo para la Universidad sobre el Catálogo colectivo de bibliotecas públicas de la Diputación de Barcelona y vuestras sugerencias, reflexiones y recomendaciones de artículos refuerzan mi idea de que estamos a años luz de lo deseable. Pero es muy gratificante y estimulante conocerlas y comprobar que no estoy “loca”.

    Gracias.

    ID comentario: 127
  4. Lucio de la Fuente ha dicho:

    Interesantes opiniones. Habría mucho que debatir sobre el tema. Siempre hay que evolucionar, en todos los aspectos. Un saludo

    ID comentario: 128
  5. Jose Luis ha dicho:

    tengo una libraría pequeña y entre las grandes superficies e internet creo que mi negocio va a durar poco. Quizás la idea de una librería en línea sea acertada

    ID comentario: 129

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