In fraganti

01 de Mar de 2004

Los libros encontrados por Bartoliche, que básicamente son de Sociología y Filosofía, son libros usados y ninguno tiene el sello de la Biblioteca, lo que hace sospechar que aún no estaban clasificados.

Al leer la noticia, da la sensación que en Noticias de Bariloche ven bastante mal que la biblioteca tire libros a la basura. La verdad es que algunos de los títulos encontrados parecen interesantes (aunque algunos deben estar bastante desfasados, como Nuevos métodos de educación sexual, publicado en 1972) como para deshacerse de ellos sin más.

Aunque hay que ver cada caso, personalmente no veo mal que los libros que ya no se consideran aptos se tiren. Existen las donaciones, claro, pero a veces algunos libros pasan años dando tumbos porque nadie los quiere pero a todos les da pena tirarlos. No se debería abandonar ya la idea de que cualquier libro es un objeto de culto por el mero hecho de serlo? Hay libros buenos, muy buenos, pero otros no lo son tanto o son directamente infumables. Y de entre los buenos, están aquellos que servían en su momento pero han dejado de tener vigencia. Para qué los queremos? No existe ya el depósito legal? Insultos en los comentarios, gracias :-)

Hay 9 comentarios

  1. un insulto, un insulto…dejame q piense…
    ¡desalmado¡ ;)
    Y hablando en serio,el expurgo se debe llevar en base a criterios racionales, si.Pero la verdad es qe nos dejamos llevar por nuestra aficion a los libros como objetos y no los vemos como un simple soporte de informacion que se queda obsoleta. Si es q somos unos sentimentales¡
    Pero ademas siempre queda la duda de si serviran esos lbros en algun sitio. Mi duda es: mas vale tener un libro desactualizado o no tener ningun libro??Me refiero sobre todo a las de barrios pobres, ciudades pobres, del 3ºmundo (odio ese termino, pero es para entendernos)
    A veces es dificil decidirse, supongo
    un saludo

  2. Un libro desfasado deja de tener sentido, puede que sí en la biblioteca de tu casa, puede que sí en un depósito de biblioteca, como curiosidad, reflejo de una época, una forma de pensar …De todas formas hoy todavía es muy difícil hacer comprender eso a la gente, sobre todo cuando vienen a hacer donaciones y les comentas que puede no interesar por estar fuera de órbita. Yo, por mi parte, me siento genial en el expurgo, se me pone cara de mala y me convierto en Mari Tormes ayudando al cura (=mi compañero) a la quema de libros en el Quijote.

  3. Uyuyuy! Desalmados! Quemalibros! Herejes! Jejeje… Es un tema difícil, este; como dice Perpi un libro cuyo contenido haya quedado desfasado no pierde la característica de ser reflejo de la época en que se escribió, un testigo del estado de la ciencia en ese momento. Aunque también es evidente que no todas las bibliotecas pueden encargarse de guardar todos los libros. He de reconocer, sin embargo, que soy de escuela conservadora…

  4. Ferran dice:
    “como dice Perpi un libro cuyo contenido haya quedado desfasado no pierde la característica de ser reflejo de la época en que se escribió, un testigo del estado de la ciencia en ese momento. Aunque también es evidente que no todas las bibliotecas pueden encargarse de guardar todos los libros”.

    Exacto. Aunque repito, creo que para eso ya está el depósito legal :-)

  5. Hijo de Torquemada! (vale como insulto?)

    Quién no quiere hacer de dios bibliotecario y hacer las políticas de selección?

    Yo siempre voy a la biblioteca cuando andan haciendo expurgo, habrá algo para llevarse a casa, ahora mismo tengo bajo mi escritorio tres años de la bibliografía nacional mexicana y dos de la española… nunca se sabe.

    Ya sabemos que hay objetivos específicos que las bibliotecas según sus tipos deben cumplir y sólo las bibliotecas patrimoniales depositarias estan obligadas a guardarlos todos por siempre, por siempre, por siempre… las demás tiene que seleccionar.

  6. Javier, has pedido alguna vez en préstamo un libro de depósito legal a una BN? La pregunta no va con mala intención, que conste; es simplemente una pregunta. Lo digo porque alguna vez por despiste pedí en préstamo interbibliotecario libros de DL, y el motivo por el cual no me los enviaron a la biblioteca fue que eran de DL.

    Con lo cual te obligan a desplazarte a la BN… y vamos, todos conocemos las políticas de acceso a las BN.

    Por eso no está mal que haya alguna biblioteca que se encargue de conservar fondos que, de otra manera, son poco menos que inconsultables.

    Aun así, el expurgo es necesario. Tampoco voy a ponerme terco en la postura contraria, la cual, además, es poco menos que inviable.

  7. Ja! Me has pillado ;-)
    Sí, cuando estaba en francia me habían denegado algún PI en la BPE de A Coruña por ese motivo. Si en el fondo estamos de acuerdo: lo ideal sería que en todos sitios estuviera todo. Pero eso, como tu bien dices, no es posible.
    De todos modos, yo no digo que haya que vaciar las bibliotecas. Solo que en los casos en que un libro determinado ya no sirve, pues se tira y santaspascuas. Creo que es muy ilustrativo el ejemplo del libro de educación sexual. En ese caso, hay miles de libros más actuales que cumplen mejor esa función. Es cierto que alguien puede querer consultarlo porque, por ejemplo, está realizando un estudio sobre la evolución de ese tipo de documentos. Pero ese alguien posiblemente sea un investigador, y en ese caso puede ir perfectamente (no siempre, valeeee) a la biblioteca de DL.
    Bueno, no sé si me he explicado bien. Interesante debate :-)

  8. Supongo que siempre será mejor el expurgo al tormento que sufren los suscriptores de IWETEL con las listas de duplicados que envían una y otra y otra y otra vez. (Javi, como sé que te gusta, expúrgame un par de “otra”)

  9. A la hogueraaaa!! ;D

    Estoy a favor del expurgo selectivo con daños colaterales. Es decir, nos deshacemos de los libros (que, no nos engañemos, NADIE quiere leer hasta que algún cándido bibliotecario dice que va a expurgar) y los enviamos directamente al domicilio del individuo/individua/politico de turno, etc. que puso la voz en el cielo, para que sepa lo que vale un peine bibliofráfico.
    O si no, podemos enviarlos allí donde son necesarios y todavía novedosos: por ejemplo, el libro de educación sexual de los 70 al Vaticano, o a algún Ayahtolá…