Ya está, se acabó. Hoy he terminado mis vacaciones, y con ellas un año muy intenso. Ha sido muy bueno, pero duro. Hoy toca empezar uno nuevo, con fuerzas renovadas y muchas ideas de futuro. Se trata de ideas que afectan a todo, desde lo personal hasta lo profesional, a este blog, al resto de mi presencia en internet…
Tengo una sensación extraña porque leo lo que acabo de escribir y me doy cuenta de que tiene un tono distinto al habitual. Sí, ya sé, normalmente el tono de este blog no es demasiado identificable como algo continuo, pero en todo caso yo a esto le veo un tono nuevo. Es raro, pero no me disgusta en todo caso.
Es posible que en unos días escriba sobre lo que voy a hacer a partir de ahora, importe o no a alguien. Pero ahora no, ahora se trata sólo de barrer de la puerta las hojas acumuladas durante la ausencia, abrir las ventanas para que todo ventile un poco y saludar a los vecinos y a quien pase por delante.
Feliz año nuevo a todos.






