¿El futuro de la profesión? Si no vendes no hay futuro

11 de sep de 2009

Hoy he participado en la jornada El futuro de la profesión, que se celebraba en el Museo del Ferrocarril de Gijón y estaba organizado por Apei y Sedic. Ha sido un éxito de público y de participación, hasta el punto de que han quedado bastantes temas de los previstos en el tintero. ¿Habrá que programar una segunda parte?

Yo he defendido una biblioteca socializadora y formadora, arriesgada en sus usos y abusona de funciones. También he dicho que es necesario salir a vender. ¿Qué ofrece una biblioteca? ¿Para qué sirve? ¿La gente lo sabe? Son los bibliotecarios los responsables de que así sea. En ese sentido, he lanzado la idea de que la biblioteca vaya a casa de la gente a explicarle su existencia y utilidad:

Hola, buenos días. Vengo de la biblioteca y quiero explicarle lo que podemos ofrecerle y lo maravillosa que va a ser su vida después de empezar a usarnos.

Para insistir en el tema del darse a conocer he intentado hacer una comparación con mi empresa. En Catorze (y en cualquier otra empresa) hay que vender para sobrevivir: o vendes o cierras. En las bibliotecas es lo mismo aunque se puedan permitir algo más de tiempo antes de la caída: si se quedan sin clientes, adiós muy buenas.

Como ya he dicho ha habido gran participación del público, y quisiera remarcar una intervención final en el sentido de un no-futuro. El argumento era simple pero contundente: no aportáis nada, no tenéis sustancia, no sois necesarios. Por supuesto estoy simplificando demasiado y no estoy añadiendo la argumentación, pero creo que es un mensaje que debe tenerse en cuenta y debe servir para reflexionar porque todos queremos hacer cosas que tengan sentido. El interviniente (no sé tu nombre, si lees esto y quieres identificarte serás bienvenido) hablaba de la importancia de preguntarse siempre el por qué de las cosas; aunque supongo que iba implícito, yo añadiría también el para qué.

Ana Zarabozo ha hecho un breve resumen de todas las intervenciones en Notasbiblio.

Tierra Astur | Comida post-jornada "El futuro de la profesión"
Comida al terminar el acto

Hay 8 comentarios

  1. No entiendo a que o a quienes se referia esa persona de la que hablas con ese “no aportáis nada, no tenéis sustancia, no sois necesarios”. Saludos.

  2. Hola Glòria. Se refería a los bibliotecarios.

  3. Muy interesante la aportación. En especial por el hecho de comparar la organización pública y la privada: algo delicado y necesario a la vez.

    Me parece que la gran diferencia entre una organización pública y otra privada es que la primera no trabaja en base a traducir ese valor en mayores beneficios económicos (aunque sí hacerlo con el menor coste posible), para cubrir una necesidad social. Eso permite ofrecer un servicio que la financiación privada no podría aportar.

    Pero hay algo que ambos tipos de organizaciones comparten: sólo son necesarias si aportan suficiente valor a sus usuarios. No sirve aportar sólo valor, o sólo tener usuarios: es necesario tener ambas cosas combinadas.

  4. Gracias Mario. Estoy de acuerdo con lo que dices. A mi entender el problema viene cuando esa falta de presión relacionada con los beneficios se traduce en un servicio incompleto o malo. Que no digo que pase siempre, pero en ocasiones pasa.

  5. Y esa persona, ¿ofrecía una alternativa a su propuesta? ¿O defiende que con sólo suprimir a los bibliotecarios, las bibliotecas funcionaran más y mejor?

  6. Javier,

    Totalmente de acuerdo. También creo que esa falta de presión es ficticia: existen beneficios, aunque no económicos. Por ejemplo, los beneficios para los usuarios son sociales y personales, y para los bibliotecarios son (cuanto menos) de reconocimiento.

    Glòria,

    Creo que el debate no está en la supresión o no de bibliotecarios y/o bibliotecas: más bien está en imaginar un futuro más o menos cercano en el que las bibliotecas tienen un papel activo en el acceso a la información de acuerdo con los cambios que tienen lugar.

    Una vez planteado ese futuro, la clave es preguntarse: “¿Cómo lo hemos conseguido?” y llevarlo a cabo. O al revés: imaginarse la desaparición de las bibliotecas y preguntarse: “¿Por qué sucedió?”.

    En mi opinión, y por lo que veo en el día a día, está claro que la profesión puede hacer aportaciones de valor (en el sector público y en el privado), y lo puede seguir haciendo, con una adaptación a los cambios que viven sus usuarios.

  7. Hola:
    Cuando se ven ofertas de empleo en las que se valora con 2 puntos la licenciatura en documentacion y con el doble (4 puntos) 160 horas de cursillos, deberia uno dar la razon al participante que decia lo que se enseñaba y aprendia en la licenciatura no servia para nada. Al menos las instituciones, los sindicatos y los tribunales parecen compartir su opinion radical.

    Yo creo que este señor, que a la salida del acto me acerque a saludar, planteaba las criticas como el que critica los baches de las carreteras, el señalaba el mal estado de la calzada no estaba por la prohibicion y cierre del trasnporte por carreteras.

    Esto es solo mi opinion o lo que yo entendi que el criticaba.

    Saludos.

  8. Hola:
    A mi me gustaria plantear otras dos preguntas más. ¿Que Biblioteca/Archivo/Centro de documentación tiene un Business plan como dios manda? y ¿Cuanto del personal “cualificado” tiene ademas de formación técnica (imprescindible),formación en marketing, ventas, liderazgo, motivación de grupos/equipos , atención al cliente y así un largo etc de lo que yo también considero imprescindible en cualquier tipo de institución que desee crecer .
    A buen entendedor….

Publica tu comentario