Hoy he participado en la jornada El futuro de la profesión, que se celebraba en el Museo del Ferrocarril de Gijón y estaba organizado por Apei y Sedic. Ha sido un éxito de público y de participación, hasta el punto de que han quedado bastantes temas de los previstos en el tintero. ¿Habrá que programar una segunda parte?

Yo he defendido una biblioteca socializadora y formadora, arriesgada en sus usos y abusona de funciones. También he dicho que es necesario salir a vender. ¿Qué ofrece una biblioteca? ¿Para qué sirve? ¿La gente lo sabe? Son los bibliotecarios los responsables de que así sea. En ese sentido, he lanzado la idea de que la biblioteca vaya a casa de la gente a explicarle su existencia y utilidad:

Hola, buenos días. Vengo de la biblioteca y quiero explicarle lo que podemos ofrecerle y lo maravillosa que va a ser su vida después de empezar a usarnos.

Para insistir en el tema del darse a conocer he intentado hacer una comparación con mi empresa. En Catorze (y en cualquier otra empresa) hay que vender para sobrevivir: o vendes o cierras. En las bibliotecas es lo mismo aunque se puedan permitir algo más de tiempo antes de la caída: si se quedan sin clientes, adiós muy buenas.

Como ya he dicho ha habido gran participación del público, y quisiera remarcar una intervención final en el sentido de un no-futuro. El argumento era simple pero contundente: no aportáis nada, no tenéis sustancia, no sois necesarios. Por supuesto estoy simplificando demasiado y no estoy añadiendo la argumentación, pero creo que es un mensaje que debe tenerse en cuenta y debe servir para reflexionar porque todos queremos hacer cosas que tengan sentido. El interviniente (no sé tu nombre, si lees esto y quieres identificarte serás bienvenido) hablaba de la importancia de preguntarse siempre el por qué de las cosas; aunque supongo que iba implícito, yo añadiría también el para qué.

Ana Zarabozo ha hecho un breve resumen de todas las intervenciones en Notasbiblio.

Tierra Astur | Comida post-jornada "El futuro de la profesión"
Comida al terminar el acto